Para hablar de educación inclusiva, en primer lugar,
debemos conocer lo que es la atención a la diversidad, conocida como un
conjunto de actuaciones educativas, destinadas a dar respuesta a los diferentes
ritmos, capacidades y estilos de intereses, motivaciones, aprendizajes,
situaciones de aprendizaje, culturales y socio económicas, de salud del alumnado
y lingüísticos cuyo objetivo es posibilitar la adquisición de las competencias
clave y el éxito de los objetivos generales.
Para conseguir una educación inclusiva
favorable, todos los estudiantes de una clase deben tener las mismas
oportunidades de aprendizaje. Hay que tener en cuenta que no todos aprenderán con
las mismas facilidades, por ello el docente es el responsable de que todos sus
alumnos adquieran un aprendizaje de forma significativa, conociendo los límites
de cada alumno y adaptando la forma de enseñanza a cada uno de ellos. El
principal objetivo de la educación inclusiva es asegurar la participación en la
sociedad de personas con discapacidad y que puedan tener el máximo acceso a las
experiencias de una comunidad.
En relación con el ámbito educativo,
considero que el objetivo principal del docente debe ser crear un clima
agradable donde ningún infante se sienta excluido, haciéndoles sentir por igual
partícipes de su aprendizaje y ofrecer herramientas y estrategias que estén a
la altura de cada ritmo de un alumno. Además, las escuelas deben de estar
preparadas para atender a cualquier tipo de alumnado en función de sus
necesidades, ya que se debe tener claro que todos los niños y niñas tienen los
mismos derechos para recibir una educación igualitaria.
REFERENCIAS:

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