Según
la Real Academia Española, el tutor es
la persona encargada de orientar a los alumnos de un curso o asignatura. El
docente como tutor es un pilar imprescindible de comunicación entre los
componentes que constituyen el sistema educativo y la tutoría es uno de los
aspectos principales del profesorado, ya que según indica el decreto 43/2015:
“la tutoría, es responsabilidad de todo el profesorado de todas las etapas y
niveles educativos y tiene como finalidad contribuir a la personalización e
individualización de los procesos de enseñanza-aprendizaje y las tareas de
mediación entre alumnado, profesorado y familia”.
El
tutor va a marcar a cada alumno de la clase ya que será el encargado de guiar
el aprendizaje y de enseñarle una serie de valores y actitudes. Al ocupar un
papel tan importante en la vida del alumnado es necesario que desarrolle una
serie de principios primordiales para lograr ser un buen tutor:
- No directividad
- Competencia profesional
- Escucha
- Liderazgo
- Empatía
- Autenticidad
- Consistencia ética
- Mejorar la convivencia del centro
- Tomar decisiones
- Facilitar la integración en su clase
- Controlar la asistencia
- Conocer la personalidad y los intereses de sus alumnos

En relación con las familias, el tutor debe:
- Intercambiar información continua durante todo el curso
- Mediar entre ambas instituciones (familiar y académica)
- Actividades formativas con los padres y madres
En relación con el equipo docente, el tutor debe:
- Coordinar la intervención educativa
- Acordar líneas básicas de actuación con el grupo
- Proporcionar al resto de docentes la información necesaria sobre aspectos positivos, problemas,etc.
Para
llevar a cabo una correcta tutoría hay que tener en cuenta el “Plan de Acción Tutorial”, una
herramienta de la que disponen los docentes para llevar a cabo de forma
concreta la función de tutoría y orientación. Cuyo objetivo principal es
orientar el proceso educativo individual y colectivo del alumno.
En conclusión, bajo mi punto de vista, creo
que la figura del tutor es esencial en el desarrollo del alumno, pero para que
se consiga una enseñanza de calidad tendrá que existir una unión entre los
distintos sectores de la comunidad educativa ya que el éxito y rendimiendo
académico del alumno no solo depende del tutor, sino también de las familias y
administraciones educativas. Además, también me gustaría destacar que en cuanto
a llevarse a cabo una tutoría entre un padre y un alumnado, el modelo más adecuado para emplear es el asertivo,
ya que va a ser el que nos va a permitir comunicarnos con el otro, escuchándole
de forma activa y poniéndonos en su lugar, respetando en todo momento las
distintas opiniones. Llevando a cabo este modelo se va a conseguir una mayor
cooperación entre la familia y la escuela, creando climas positivos, por tanto,
como futuros maestros y en nuestra vida diaria, aunque a veces parezca difícil
considero primordial emplear la asertividad, ya que a través de una fluida
comunicación siempre se puede llegar a un entendimiento, y no hay necesidad de
emplear modelos egoístas que den lugar a ambientes negativos.
Igualmente, creo que esta
forma de comunicación favorecerá las relaciones entre escuela y familia, y
beneficiará al alumnado, ya que, si ambos muestran una actitud correcta,
crearán un estrecho vínculo, lo cual va a permitir que el docente esté más en
contacto con el alumno y en el caso de detectar cualquier problema
inmediatamente se lo comunicará a sus padres, pudiendo encontrar una solución.
REFERENCIAS:


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