Hoy en día las escuelas y los padres reclaman este
apoyo y colaboración mutua, pero es difícil de llevarlo a la práctica, ya que
existen horarios contrapuestos que dificultan el tener tiempo y además no siempre
los padres están dispuestos o, al contrario, los docentes no siempre están
abiertos a esta colaboración. Cuando mencionamos participación en la escuela,
nos referimos a actividades que se proponen, a participar en las asociaciones
de padres y madres y que exista una relación de confianza y ayuda entre los
padres y los profesores. El principal objetivo de esta colaboración
es conseguir la mejora continua de la calidad educativa del colegio.
Algunas propuestas y medidas de mejora que pueden
servir para promover la participación de las familias en la escuela son las
siguientes:
- Día de la familia. Se trata de pasar en el colegio un intenso día con la familia y los docentes en un ambiente más informal para crear vínculos más estrechos entre ambos.
- Actividades de aula y extraescolares.Se trata de crear actividades en las que el niño trata un tema cotidiano de su vida, lo desarrolla y lo expone en clase de forma que los maestros puedan observar y conocer la forma en la que los niños ven su día a día, de esta forma además de conocer la perspectiva de la familia también podremos saber lo que siente y piensa el niño.
- Gymkanas. Organizaremos actividades lúdicas en las que participarán padres e hijos junto al equipo docente fomentando así el trabajo cooperativo, y mejorando las relaciones interpersonales padre-hijo, padre-docente, hijo-docente.
- Grupos interactivos. Es una forma actual de comunicación en la que los padres pueden estar conectados entre sí para tratar temas relacionados con sus hijos y con su interacción en el aula. Así podrán realizar un seguimiento virtual del trabajo diario de sus hijos y compartir opiniones con el resto de los padres fomentando el uso de las TIC a través de redes sociales como Whatsapp, correos electrónicos…etc.
- Contacto diario con tutorías. Para conocer cómo se sienten los padres y los hijos, nos mantendremos en contacto con ellos cada poco tiempo donde nos comunicaremos mirando en su interior y conociendo más allá a través de sus emociones. De esta manera, si hay algún problema lo podremos detectar a tiempo por ambas partes pudiendo de este modo encontrar una solución de acorde a sus situaciones.
Por
tanto, si las familias colaboran y participan en la educación de sus hijos,
involucrándose con sus tareas y sus actividades, los niños tendrán más
oportunidades de elevar sus resultados. Esto provocará un vínculo entre familia
y escuela favoreciendo la educación de los niños cuando ambas instituciones
colaboran de forma mutua. A veces no somos conscientes de que ambos agentes
carecen de información del uno y del otro, pues los padres saben poca
información sobre el centro escolar de sus hijos y los profesores también
conocen poca información sobre el entorno y las familias que rodean a estos
niños, afectando de esta manera a su aprendizaje. Además, ambos agentes deben
intercambiar informaciones y pensamientos sobre la escuela, los hijos, la
educación…etc. La familia tiene el deber de intentar aplicar los conocimientos
escolares a la vida diaria y la escuela debe conseguir en cada niño y niña los
objetivos propuestos y aplicar los conocimientos cotidianos y familiares a la
vida escolar de manera que se consiga el apoyo, eficacia y la interrelación
esperada.
REFERENCIAS:





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